Monday, May 5, 2008

Yoani Sánchez, de Cuba


Todavía hay gente que cree en los Reyes Magos. O en el socialismo de Fidel-Raul, Chaves o Evo. Todos son igualitos: una gran mentira. La Cuba real es la que representa gente como Yoani Sánchez, ganadora del Premio Ortega y Gasset a la libertad de expresión periodística, a la que las autoridades cubanas la deniegan el permiso de salida para recoger su premio. Lo extraño, leyendo su blog,
“Generación Y”, es que no la hayan, simplemente, asesinado o encarcelado. Ahora ya no pueden, porque la conocen en todo el mundo. Un punto más a favor de Internet y la libertad… ¡Bien por Yoani! (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080505elpepusoc_12/LCO340/Ies/Yoani_Sanchez.jpg” porque contiene errores.
La filóloga cubana Yoani Sánchez

“El Gobierno cubano bloquea la salida de Yoani Sánchez para recibir el Premio Ortega y Gasset”

Sánchez, autora del popular blog ‘Generación Y’, fue galardonada en la categoría de Periodismo Digital. La filóloga Yoani Sánchez probablemente no podrá acudir a Madrid para recibir el Premio Ortega y Gasset de Periodismo al no haber obtenido hasta ahora permiso de las autoridades cubanas para salir del país. Sánchez, autora del popular blog Generación Y, fue galardonada en la categoría de Periodismo Digital por un jurado presidido por el catedrático Gregorio Peces-Barba que valoró su información “vivaz y directa” y “el ímpetu con que se ha incorporado al espacio global del periodismo ciudadano”.
       
Tanto la blogera cubana como los promotores del Premio, otorgado desde hace 25 años por el diario EL PAÍS, han agotado todas las vías administrativas existentes para lograr que Sánchez viaje a España para asistir a la ceremonia de entrega, que se celebrará el miércoles próximo. Sin embargo, hasta el momento dichas gestiones sólo han tenido por respuesta el silencio administrativo de las autoridades cubanas, lo que hace prever que finalmente la periodista no podrá salir del país.

En conversación telefónica desede La Habana, Sánchez se mostraba “pesimista”, pero se agarraba todavía a la esperanza que técnicamente podría viajar a Madrid si mañana recibiera el permiso. “No tengo ninguna respuesta por parte de las autoridades; el caso está detenido”, explica Sánchez, quien añade que “la burocracía cubana es muy críptica” y, por tanto, es imposible interpretar cuáles van a ser los pasos siguientes. “Tenía que volar el pasado sábado, pero perdí el vuelo al no lograr respuesta de las autoridades y trasladé el vuelo al martes. Sigo sin respuesta y soy pesimista pero tendré esperanza hasta el último momento”, explica.

Sánchez, de 32 años de edad, considera que el caso es un “test perfecto” para comprobar si la apertura anunciada por Raúl Castro es real o queda simplemente en discursos. Pese a que su blog ha recibido mucha atención en el exterior, nunca ha salido de Cuba para promocionarlo o recibir un premio. El viaje a Madrid coincide con la supuesta apertura del Gobierno, pero hasta ahora la respuesta no prefigura ningún avance. “Ahora veremos si está cambiando algo realmente o no”, recalca.

La cronista de la vida cotidiana en Cuba considera que los problemas que se está encontrando para recibir el premio en Madrid sirve más para entender la realidad de la isla que todos los posts que ha escrito en un año. “Es la viñeta de la realidad más concluyente que todo lo que he escrito” subraya sin perder nunca la esperanza. Estos textos, añade, le han valido “mucha simpatía en la calle”, pero también ha percibido que algunos conocidos se han alejado de ella por temor.

Sánchez, una persona influyente: Sánchez ha sido incluida este mes en la lista de las ‘100 personas más influyentes’ del planeta que publica la prestigiosa revista Time. Su blog está inspirado en jóvenes “en la Cuba de los años 70 y los 80, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración”.

La cubana puso hace unos días de relieve en dicho blog el contraste entre las informaciones que inundan los informativos de toda la prensa internacional en relación con la línea aperturista del régimen cubano y la realidad que siguen viviendo los ciudadanos de la isla: “Ayer me han llamado desde España -últimamente las informaciones viajan al extranjero y después rebotan sobre nosotros- para anunciarme que ya no era necesario el permiso de salida. Casualmente, al momento de recibir la noticia me iba a la oficina de Consultoría Jurídica, donde hago los trámites para viajar. Muy poco me duró el alegrón, pues una oficial de Migración me aclaró que nada de eso, que la tarjeta blanca y los ciento cincuenta pesos convertibles siguen vigentes. De manera que doblé la cerviz, pagué la tarifa y blasfemé un rato contra los rumores que no se materializan, contra las expectativas que no se fraguan?”

El jurado de los Premios Ortega y Gasset que otorgó el galardón a Yoani Sánchez estaba integrado, además de por Peces-Barba, figuras del mundo de las artes y la cultura como la actriz Blanca Marsillach, los periodistas Àngels Barceló y Antonio Franco, el filósofo Fernando Savater y los cuatro directores que ha tenido EL PAÍS: Juan Luis Cebrián, Joaquín Estefanía y el actual, Javier Moreno (Jesús Ceberio, ausente, delegó su voto). El director de Relaciones Institucionales de PRISA, Basilio Baltasar, actuó como secretario. (El País, 05/05/08)

No se puede mostrar la imagen “http://www.canf.org/es/chistes/images/chiste-la-muerte-de-castro-.jpg” porque contiene errores.
La falsa noticia del falso Gramma (Agosto, 2007)

Posted by HArendt at 23:55:30 | Permalink | Comments (3)

Sunday, May 4, 2008

Un hombre de derechas


Derechas e izquierdas, por fortuna, ya no son lo que fueron… En los años 30 andar sin sombrero por el barrio de Salamanca de Madrid era hacer oposiciones al apaleamiento. Y llevar el ABC bajo el brazo por el Puente de Vallecas, una provocación que podía pagarse muy cara… Prueba de que las cosas ya no son lo que eran es que ahora hay asalariados que votan por partidos de derechas; profesionales e intelectuales de renombre que votan por partidos de izquierda; inmigrantes que votan por partidos nacionalistas… Personalmente, no creo en la lucha de clases, pero haberlas, haylas, y aunque algunas cosas me parecen inexplicables, entiendo que las cosas ya no son como eran, por fortuna…

Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo fue un hombre de derechas a la europea. De esa derecha que parece no haberse asentado del todo, todavía, en España. Y fue un hombre de bien. Apenas tuvo tiempo y ocasión de dejar su impronta como gobernante, pero es que le tocaron en suerte enormes “miuras” que toreó con elegancia, sin un mal gesto: la dimisión del presidente Adolfo Suárez, el esperpéntico intento de golpe de estado de Tejero, Milans y Armada, la crisis interna y disolución de UCD… Y cuando UCD se hundió definitivamente en las elecciones de 1982, se comportó como el auténtico caballero que era. Los que le conocieron, dicen de él que era un hombre de gracia y fina ironía y de excelente buen humor, amén de una gran cultura y refinamiento personal. Aunque a los que sólo le conocimos en su faceta pública nos pareciera siempre un tanto lejano, un “marmolillo”, como le definiera con humor y cierta dosis de su afectuosa mala leche, el socialista Alfonso Guerra.

Esta misma tarde, en un gesto sin precedentes, la Casa Real ha hecho público un Mensaje de S.M. el Rey alabando la trayectoria personal y política del que fuera el segundo presidente del gobierno de la España democrática.

Creo que fue una rara avis dentro de la fauna política española que se ganó el respeto y el afecto de sus conciudadanos en momentos muy difíciles de nuestra historia política reciente. Creo que se merece con creces el reconocimiento que, tarde, como casi siempre en este país nuestro, se le dispensa hoy. Descanse en paz. (HArendt)

 


No se puede mostrar la imagen “http://estaticos01.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2007/06/15/1181869879_0.jpg” porque contiene errores.
El presidente Leopoldo Calvo-Sotelo

“Un presidente crucial” (Editorial de El País)

Leopoldo Calvo-Sotelo supo encarnar el compromiso democrático que guió la transición. Con Leopoldo Calvo-Sotelo desaparece uno de los cinco presidentes del Gobierno que ha tenido España desde la recuperación de las libertades democráticas. Su compromiso con el régimen constitucional representa uno de los múltiples ejemplos, entre los herederos de uno y otro bando durante la Guerra Civil, de la voluntad de reconciliación que animó e hizo posible la transición. Perteneciente a una de las familias vinculadas a la reciente historia del país, desempeñó diversas responsabilidades políticas en el primer Gobierno de la Monarquía, bajo Arias-Navarro, y después en los gobiernos de la Unión de Centro Democrático, incluida la de vicepresidente para Asuntos Económicos.

Su llegada a la jefatura del Ejecutivo, en febrero de 1981, estuvo marcada por uno de los más graves episodios vividos desde el fin de la dictadura: la intentona golpista del 23-F, que se produjo, precisamente, durante la sesión de su investidura en la que solicitaba el respaldo del Congreso. Ya como presidente, comprendió la importancia de que el juicio sobre aquellos hechos se desarrollara bajo su mandato. La descomposición interna de la UCD hacía presagiar la próxima victoria electoral de los socialistas y, dada la dimensión del problema militar en aquellos años, la estabilidad e, incluso, la continuidad del sistema democrático podrían haberse visto afectadas si los golpistas hubieran comparecido ante los tribunales con Felipe González en el poder. Su decisión enviaba un claro mensaje a los poderosos sectores involucionistas del momento: el centro-derecha español estaba comprometido con la Constitución de 1978 y no consentía la intervención del Ejército en la vida política.

Pese a la brevedad de su mandato y a las dificultades políticas y económicas que tuvo que enfrentar, Calvo-Sotelo tomó decisiones cruciales en la modernización del país, como el ingreso en la OTAN y la Ley de Divorcio. La adhesión a la Alianza Atlántica fue ampliamente contestada en su momento, tanto por la opción internacional que suponía para España como por el procedimiento por el que se llevó a cabo. Con la perspectiva de un cuarto de siglo, es preciso reconocer que consiguió con esta decisión colocar al Ejército en la vía de la modernización y allanar algunas de las dificultades para el ingreso de España en la Comunidad Europea, antecedente de la actual Unión. La Ley de Divorcio, promovida por su ministro Fernández Ordóñez, fue otro gesto político cuya trascendencia conviene valorar de acuerdo con la situación del país en aquel momento.

Leopoldo Calvo-Sotelo fue un ex presidente discreto. Se mantuvo fiel a su opción política conservadora y apoyó a los gobiernos del Partido Popular. Pero sus contadas intervenciones públicas durante los años más duros de la crispación estuvieron siempre orientadas a defender su gestión, más que a alimentar la división. Como figura que participó en la transición y jefe de Gobierno en momentos difíciles, merece el reconocimiento y el tributo de todos los demócratas españoles.

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080504elpepunac_13/XLCO/Ies/20080504elpepunac_13.jpg” porque contiene errores.
El cadáver de Calvo-Sotelo llega al Congreso de los Diputados

“La muerte de Leopoldo Calvo-Sotelo. Adiós al presidente discreto”, por Fernando Garea

Leopoldo Calvo-Sotelo, segundo presidente del Gobierno de la España constitucional, falleció ayer a los 82 años en su domicilio familiar de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Con él desaparece uno de los símbolos de la Transición y uno de los hombres que forjaron las bases de la etapa democrática más larga que ha disfrutado España. Su figura, ya histórica, aúna los valores de consenso y diálogo que sirvieron para liquidar los restos del franquismo desde la moderación.

El ex presidente falleció “de forma inesperada”, afirmó uno de sus ocho hijos. La causa oficial de la muerte fue “parada cardiorrespiratoria” y según su familia no se encontraba enfermo, aunque todavía se recuperaba de las secuelas de una caída que sufrió hace varios meses. “Se le ha parado el corazón”, dijo su hijo mayor a Efe.

Nacido en Madrid el 14 de abril de 1926, tenía ocho hijos y era ingeniero de Caminos. Fue el presidente del Gobierno de menor duración de la democracia, entre febrero de 1981 y diciembre de 1982, y el único no elegido tras unas elecciones generales.

A él le correspondió el difícil papel de dirigir el Gobierno en el tránsito entre la dimisión de Adolfo Suárez, en enero de 1981, y el arrollador triunfo electoral del PSOE de Felipe González en octubre de 1982. Su investidura será recordada siempre por ser la primera que precisó dos votaciones, hasta ser elegido por mayoría simple, y, sobre todo, por la intentona golpista del 23-F.

La segunda votación fue cortada por la irrupción en el hemiciclo del teniente coronel Tejero, pistola en mano. Hasta dos días después no pudo ser investido Calvo-Sotelo presidente del Gobierno. El golpe de Estado abortado en la antesala de su mandato da idea de las dificultades que hubo de afrontar desde la Presidencia del Gobierno, con una mayoría precaria de su grupo parlamentario y con su partido, UCD, roto en mil pedazos.

Las peleas internas en UCD habían forzado la dimisión de Suárez, dificultaron la presidencia de Calvo-Sotelo y terminaron en un rotundo fracaso en las generales de octubre de 1982, con Landelino Lavilla como cabeza de lista liderando los restos del naufragio de su partido.

En esos 21 meses de presidencia del Gobierno tuvo que poner en marcha el juicio contra los autores del golpe de Estado en un clima de inestabilidad política, con una parte del Ejército en ebullición y pretendiendo tutelar el futuro; con casi un centenar de asesinatos de ETA y una crisis económica galopante. Su decisión más contestada fue el ingreso de España en la OTAN, sin consenso previo, y la más polémica, la aprobación de la Ley del Divorcio. La nota característica de su actividad política fue la discreción, que le valió el estereotipo de hombre gris, desmentido por quienes le trataron en la distancia corta.

Calvo-Sotelo es el primero de los cinco presidentes del Gobierno constitucionales que fallece. Su última aparición pública se produjo el pasado 14 de febrero en una conferencia de Pedro Solbes, vicepresidente del Gobierno.

El 9 de enero había acudido a la fiesta de cumpleaños del Rey, donde compartió mesa con otros tres presidentes de la democracia: Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero. El cuarto, Adolfo Suárez, no acudió por encontrarse enfermo desde hace años.

Pertenecía a una familia tradicional, ligada a la actividad pública -de la derecha tradicional a la izquierda- desde los tiempos de la República hasta el Gobierno actual, del que forma parte su sobrina Mercedes Cabrera, ministra de Educación. Estaba casado con Pilar Ibáñez-Martín, hija de un ministro de Franco.

La capilla ardiente se instalará hoy en el salón de Pasos Perdidos del Congreso para que pueda recibir el homenaje de las autoridades del Estado, encabezados por la familia real, la clase política y los ciudadanos, según el nuevo protocolo establecido en la pasada legislatura por la Mesa de la Cámara para las honras fúnebres de los ex presidentes del Gobierno.

El protocolo incluye la apertura de la Puerta de los Leones, reservada a sesiones solemnes con presencia del Rey, y honores militares en la Carrera de San Jerónimo a la llegada de los restos mortales. Será la segunda ocasión en la historia constitucional en que se instala una capilla ardiente en el Congreso. La anterior fue el pasado 27 de julio cuando falleció Gabriel Cisneros, diputado y padre de la Constitución. Calvo-Sotelo será inhumado el lunes en Ribadeo (Lugo), localidad donde pasó su juventud y a la que se desplazaba frecuentemente.

La fecha y los detalles dependen de la voluntad de la familia, con la que se pusieron ayer en contacto la Casa del Rey y La Moncloa. Por la tarde se celebró una misa privada y reservada, con presencia de la familia. También asistió el ex presidente del Gobierno José María Aznar, que tiene previsto acudir hoy a la capilla ardiente.

Los Reyes y los Príncipes de Asturias transmitieron sus condolencias a la viuda y los hijos. También el actual presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se puso en contacto con la familia nada más conocerse la noticia para hacerle llegar su pésame e iniciar los preparativos de las honras fúnebres.

Zapatero remitió un telegrama a la familia en el que asegura que el ex presidente “supo defender la dignidad del Estado, la supremacía de la Constitución y la observancia estricta de la ley”. “Ganó, así, un puesto relevante en la Historia de España y, también, en la memoria de los ciudadanos”, termina.

La muerte de Calvo-Sotelo provocó ayer conmoción en instituciones y partidos, traducida en el reconocimiento general a la labor fundamental que desarrolló como presidente del Gobierno. La palabra consenso, la más repetida para caracterizar los años de la Transición, tomó de nuevo sentido ayer en la coincidencia en el elogio a su figura. Desde todas las instancias políticas se recordó su contribución en el difícil tránsito para liquidar los restos del franquismo. Así, el PSOE destacó “la labor de Calvo-Sotelo en la consolidación de nuestra democracia” y lo calificó de “referente importante de la transición democrática de nuestro país”. El PP se refirió al “profundo sentido de Estado” del ex presidente y resaltó la “extraordinaria labor” que desarrolló en la Transición.

Mariano Rajoy, presidente del PP, lo definió como “hombre de Estado” en el telegrama de condolencias que remitió a la familia, y Gaspar Llamazares (IU) aseguró que “merece la pena ser recordado por su aportación a la democracia en un momento tan difícil”. José Bono, actual presidente del Congreso y secretario de la Cámara en el mandato de Calvo-Sotelo, aseguró que “significó la tranquilidad en un tiempo de sobresaltos”.

Su sucesor en el cargo, Felipe González, que se encontraba ayer fuera de España, hizo público un comunicado en el que señala: “Fue un gran servidor del Estado, un hombre honesto que puso por encima de todo el bien común y la salvaguarda de la libertad y de la democracia, recién conquistada en nuestro país”.

Otro político que compartió con Calvo-Sotelo los años de la Transición y que sigue en activo es el actual presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra, quien afirmó que la labor del ex presidente quedará “siempre ligada a aquella gran operación de desmontaje del aparato de la dictadura”.

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080504elpepunac_16/XLCO/Ies/20080504elpepunac_16.jpg” porque contiene errores.
Los reyes, el gobierno y las altas instituciones del Estado en la capilla ardiente en el Congreso

“El Congreso recibe por última vez a Calvo-Sotelo” (Agencias)

Los Reyes, que presidirán los funerales de Estado el próximo jueves, dan su último adiós al ex presidente.- El Gobierno declara tres días de luto oficial.- La capilla ardiente estará abierta hasta mañana. Los Reyes, acompañados por los Príncipes de Asturias, han visitado alrededor de las 11:00 la capilla ardiente del ex presidente Leopoldo Calvo-Sotelo, donde ya se encontraban autoridades como el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, junto a su mujer, Sonsoles Espinosa y el ex presidente José María Aznar, junto a su mujer, Ana Botella, que fue recibido por un aplauso del público que se encontraba en las inmediaciones del Congreso.

La Familia Real, de luto riguroso, ha dado el pésame a la mujer y los hijos de Calvo-Sotelo. El monarca, muy emocionado, ha depositado sobre el féretro del ex presidente, cubierto por la bandera española, el Collar de la Real y Distinguida Orden de Carlos III.

El Rey ha destacado hoy, tras acudir a la capilla ardiente, que “ha muerto un gran español, un gran hombre de Estado, un demócrata y una persona muy querida”. En un comunicado que ha hecho público la Casa del Rey tras el paso de la Familia Real por el Congreso, don Juan Carlos explica: “Nunca olvidaré su encomiable entrega al servicio de España durante tantos años, su impagable contribución a nuestra Transición, su labor para situar a España en el lugar que le corresponde en el mundo y su probada y permanente lealtad a la Corona”.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha inaugurado esta mañana la capilla ardiente del ex presidente Leopoldo Calvo-Sotelo en el salón de los Pasos Perdidos, el Congreso de los Diputados, que ha abierto hoy excepcionalmente la Puerta de los Leones de la Carrera de San Jerónimo para recibir el féretro del primer presidente de la democracia fallecido.

Zapatero ha dicho del ex presidente que hoy es un día “para que la democracia llore a quien dejó mucho empeño para que vivamos en un país de libertades”. El presidente ha expresado en nombre del Gobierno, su “más profunda condolencia, pesar y homenaje” a Calvo-Sotelo. “Una democracia es grande si reconoce y homenajea a los grandes hombres”.

En representación del compañero de partido y primer presidente del Gobierno democrático, Adolfo Suárez, a la capilla ardiente ha acudido su hijo, Adolfo Suárez Illana, que ha expresado su profunda tristeza por el fallecimiento de Calvo-Sotelo, a quien ha recordado especialmente por la relación con su familia y con su padre. De él ha dicho que no le dará la noticia. “Le puedo transmitir las palabras porque sé que no lo va a entender. Y podría transmitirle la tristeza a través de los ojos, porque eso sé que lo recibe, pero me voy a ahorrar transmitirle eso”.

Otras autoridades presentes esta mañana son el presidente del PP, Mariano Rajoy, acompañado por su mujer, así como el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

El féretro ha sido recibido y acompañado por el Ejército español, que no había vuelto al Congreso desde el intento de golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981. Al presidente del Gobierno le acompañaba su esposa y los presidentes de las dos Cámaras, José Bono y Javier Rojo, así como la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.

Los funerales de Estado serán presididos por los Reyes y los Príncipes de Asturias el próximo jueves. Aunque el ex presidente será enterrado en Ribadeo, Lugo, un sepelio en su honor tendrá lugar en la Catedral de Madrid.
(El País, 04/05/08)

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080504elpepunac_21/XLCO/Ies/20080504elpepunac_21.jpg” porque contiene errores.
El rey saluda a la viuda del presidente Calvo-Sotelo

Posted by HArendt at 21:31:50 | Permalink | Comments (5)

Thursday, May 1, 2008

De libros y lecturas: Neruda

Termino de volver a leer en estos días las memorias de Juan Pablo Neruda, “Confieso que he vivido. Memorias” (Seix Barral, Barcelona, 1979) que me regalara con gentil dedicatoria mi sobrina Magdalena por la fiesta de Reyes de 1980. Ha sido una lectura emocionada y emocionante. Emocionada por la peripecia vital y poética del autor, contada en primera persona, desde su Temuco de la infancia en el extremo sur de Chile, hasta sus páginas finales, ya muerto de forma cruel su amigo Salvador Allende, y a pocas fechas del final de su propia existencia, relatándonos la génesis de su obra. Emocionante por las vicisitudes de jovencísimo poeta recien llegado a Santiago que parte para a Asia como Cónsul de su país en Ceilán, y más tarde en Indochina, España o Francia. O su llegada a la españa republicana. O su amistad indeleble con Aragon, García Lorca, Alberti, Miguel Hernández, Éluard… O su fidelidad siempre crítica a sus ideales comunistas… Me ha merecido la pena el reencuentro… (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.janantoon.be/images/neruda.jpg” porque contiene errores.
El poeta chileno Juan Pablo Neruda

Posted by HArendt at 13:29:47 | Permalink | Comments (5)

Monday, April 28, 2008

Marías en la Academia

Javier Marías ya ocupa su lugar en la Real Academia Española. No es una novedad que uno de los más grandes novelistas españoles contemporáneos ingrese en ella. Felicidades. A él, a la Academia y a toda la gran familia de habla española. De sus novelas recuerdo con especial predilección “Mañana en la batalla piensa en mí” y “Corazón tan blanco”, que precisamente son las que cita Villena en su artículo. ¡Y qué decir sobre la alusión del mismo Marías a Ramón J. Sender y su “La aventura equinoccial de Lope de Aguirre”, sin duda, la gran novela española sobre la aventura americana…

Juan Cruz y Miguel Ángel Villena nos cuentan en sendos reportajes el acontecimiento. Y yo les recomiendo encarecidamente que lean y disfruten el discurso de ingreso del nuevo académico titulado “Sobre la dificultad de contar”, y la contestación al mismo por parte del ilustre filólogo y también académico, Francisco Rico. Les aseguro que merece la pena. Sean felices. (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080427elpepucul_3/XLCO/Ies/Javier_Marias_academico.jpg” porque contiene errores.
Javier Marías entrando en la Real Academia Española

“La tarde redonda del joven Marías”, por Juan Cruz

El novelista madrileño ocupa el sillón ‘R’ de la Academia de la Lengua con una defensa encendida del oficio de escritor. Cuando Ian Michael, el profesor de Oxford que escribe novelas españolas con el seudónimo de David Serafin, me dijo anoche, al entrar en el salón de actos de la Academia, que esperaba que “nuestro Rey” se hubiera vestido bien para la ocasión, me pasó por la cabeza la idea de que a lo mejor Don Juan Carlos asistiría a esta inauguración de Javier Marías como miembro de la Real Academia Española de la Lengua.

Pero, claro, en seguida caí en la cuenta: Ian Michael esperaba la entrada de su Rey, y su Rey es el Red de la Isla de Redonda, Xavier Marias, o Javier Marías, soberano de un territorio literario y real que él ha convertido en símbolo y metáfora de un conjunto de personas que ya se consideran amigos y por tanto súbditos del autor de Negra espalda del tiempo.

Así que Ian Michael esperaba al Rey de Redonda, y allí estuvo Javier Marías, risueño, metido dentro de su impecable traje de académico, caminando hacia un estrado que su padre, el filósofo Julián Marías, ocupó durante más de cuarenta años y en el que él, desde anoche, tiene el mismo sitio que tuvo Fernando Lázaro Carreter, a quien el nuevo académico dedicó el homenaje que se merece el recordado filólogo por su ingente labor a favor de la modernidad de la Academia, continuada sin desmayo por Víctor García de la Concha.

Iba a ser una tarde redonda para Javier, y para muchísimos de los amigos que acudieron a la sede de Felipe IV a cumplir con un rito que es mucho más simbólico, y más cálido, que una simple sesión solemne. Fernando Savater, que estaba allí, en las primeras filas, hizo con la palabra Redonda, o redonda, el juego de palabras que siempre dibuja con la cálida maestría de un amigo que nunca envejece: “¡Será una tarde redonda para Javier!”.

Lo hubiera sido del todo del todo si el Real Madrid, el equipo de Javier, hubiera ganado –ya— la liga; pero fue una tarde grande, hermosa y central en la biografía de Marías, por muchísimas razones. Le respondió Francisco Rico a su discurso sobre la dificultad de contar, y Rico, que sufrió de carraspera como si estuviera al principio de un examen de alto grado, y aun así hizo gozar de su esgrima, situó a Javier en el inicio de esa autobiografía. Le conoció en casa de Juan Benet, en la calle Pisuerga, 7, de Madrid; allí iba Javier cuando aún era un adolescente, y allí se fue fraguando su primera relación seria y constante con la literatura.

Y de ahí, de aquel entonces, proviene una manera de ser, la de Javier Marías. Esa referencia a Benet, que él inició en su discurso de ingreso y que luego corroboraría Rico en su respuesta, tenía un correlato en la sala, en la presencia de los hijos y la hermana de Juan, en Jaime Salinas, en Antonio Martínez Sarrión, en Javier Pradera, en todos aquellos que, sentados ahora en los sillones rojos del salón de actos, asistían al encuentro del discípulo con la historia de sus mayores, los que no están y los que siguen estando.

Javier Marías es un escritor total, un escritor de memoria y un escritor de fábulas y de memorias; su reflexión sobre lo que hay detrás de la ficción (o de la literatura) tiene que ver con el inicio de aquella educación sentimental que tuvo en su padre un gozne espiritual muy bien trabado, muy hondo, y que guarda de Benet una autoexigencia que cambió –lo dijo bien Rico, en su discurso—la manera de ser de la literatura de los 70, que aun hoy marca una novedad en la actitud literaria española.

En la esgrima que se lanzaron el nuevo académico y el académico veterano había esa complicidad, ese juego dialéctico que Benet propició y que subyace en la inteligencia literaria de Javier Marías como una herencia que es también la herencia íntima de una actitud. Allí estaban, escuchándole, conocedores de toda esa historia, gente como Emilio Lledó, o como Gregorio Salvador, o como Álvaro Pombo, o como Arturo Pérez-Reverte, colegas suyos de la Academia y éste último cómplice de aventuras y de guiños a través de las empresas periodísticas que más les han juntado; y allí estaba la Academia, recibiendo a Marías. Le dijo Rico: “¿Qué puede darte en adelante la Academia?” Y se respondió el ilustre petrarquista, recuperando el aliento de una pertinaz carraspera: “Mirarás de otro modo la negra espalda del tiempo”. Lo que es seguro es que la Academia ha visto entrar, esta tarde redonda para Javier Marías (¡más redonda hubiera sido si el Madrid ya hubiera ganado la Liga) un escritor de veras, hondo, decisivo, que nace de la exigencia de una generación que ahora le contempla como si aun fuera, en efecto, y lo es, el joven Marías.

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080428elpepicul_2/LCO340/Ies/Javier_Marias.jpg” porque contiene errores.
Javier Marías momentos antes de pronunciar su discurso de ingreso en la RAE

“Marías defiende que sólo la novela relata “sin objeciones ni cortapisas”, por Miguel Ángel Villena
       
El escritor reivindica la ficción literaria en su discurso de ingreso en la RAE. Dijo el académico Francisco Rico, encargado de contestar el discurso de ingreso de Javier Marías (Madrid, 1951) que el nuevo miembro de la Real Academia Española (RAE) había empezado su parlamento “con una confesión de humildad y lo ha acabado con una manifestación de arrogancia”. La citada arrogancia radicó en que el autor de Mañana en la batalla piensa en mí o Corazón tan blanco defendió que el novelista “es el único facultado para contar cabalmente, a diferencia de los ya mencionados cronistas, historiadores, biógrafos, autobiógrafos, memorialistas, diaristas, testigos y demás esforzados de la narración abocados a fracasar”. Como fuerza y sentido de la ficción literaria, Marías argumentó en su discurso ante más de 300 personas: “Necesitamos saber algo enteramente de vez en cuando, para fijarlo en la memoria sin peligro de rectificación. Necesitamos que algo pueda contarse a veces de cabo a rabo e irreversiblemente sin limitaciones de zonas de sombra o sólo con aquellas que el creador decida que formen parte de su historia. Sin posibles correcciones ni añadidos ni supresiones ni desmentidos ni enmiendas. Y lo cierto es que sólo podemos contar así, cabalmente y con sus incontrovertibles principio y fin lo que nunca ha sucedido”.
       
A las siete en punto de la tarde, en el impresionante salón de plenos de la RAE y bajo la presidencia de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera; y del titular de Cultura, César Antonio Molina, el escritor madrileño había comenzado su intervención con una interrogación sobre el papel de los novelistas. Utilizó Marías una cita de Robert Louis Stevenson para calificar de “pueril tarea” la actividad de los creadores de ficción y manifestó ante los académicos reunidos: “No sé cuál es el criterio que los lleva a ustedes a admitir en el seno de su digna institución a algunos novelistas. En realidad, se me hace difícil entender que admitan a cualquier novelista”. Javier Marías había titulado su importante discurso Sobre la dificultad de contar. De hecho, una buena parte de su intervención, que leyó en una hora, estuvo dedicada precisamente a subrayar los obstáculos que impiden relatar una historia, cualquier historia, de un modo objetivo, completo e indiscutible. Evocó el nuevo académico incluso sus tiempos de traductor y de profesor universitario para concluir que “la traducción es imposible, si nos ponemos muy estrictos o muy teóricos, ambas cosas vienen a ser lo mismo”.

Hasta tal punto llevó el nuevo académico su reivindicación de la novela que se preguntó en voz alta “¿por qué estamos familiarizados con seres que no han existido, en mucha mayor medida que con los que sí cruzaron el mundo y pudieron dejar su huella?” Contestó Javier Marías con ejemplos como el Cantar del Mío Cid o las obras de Shakespeare donde los personajes de ficción han pervivido, a lo largo de los siglos, con más fuerza que los individuos reales. “Quizás sea eso”, manifestó, “lo más llamativo: que las figuras históricas parezcan borrarse y desaparecer para la gente en general a menos que un literato, o también hoy un cineasta, se molesten en imaginarlos y ficcionarlos”.

Como uno de los ejemplos más sobresalientes de esta paradoja, el novelista citó el caso de la expedición de Lope de Aguirre en busca de El Dorado y hasta qué punto eran hoy del todo irrelevantes los relatos de sus contemporáneos. En cambio, una “excelente novela” como La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, de Ramón J. Sender, o una película como Aguirre, la cólera de Dios, del alemán Werner Herzog, habían prolongado la figura del aquel visionario conquistador a través de los tiempos. En esa línea situó también Marías la novela Un día de cólera, del también académico Arturo Pérez-Reverte, sobre la sublevación del 2 de mayo de 1808 en Madrid contra las tropas francesas que equiparó con los episodios nacionales de Benito Pérez Galdós.

El nuevo académico, que ocupará el sillón R que dejara vacante el fallecimiento de Fernando Lázaro Carreter, tuvo palabras de agradecimiento tanto para Pérez-Reverte como para Gregorio Salvador y el desaparecido Claudio Guillén, que fueron los proponentes de su candidatura a la Real Academia Española. Javier Marías ingresa en una institución a la que perteneció durante más de 40 su padre, el filósofo y ensayista Julián Marías. El nuevo académico recordó que había ficcionalizado la figura de su padre en una reciente novela, bajo el nombre de Juan Deza. Al hilo de toda la línea argumental de su discurso mostró su temor y el de sus hermanos a que en el futuro se recuerde más al trasunto literario del famoso filósofo que a la persona real.

“De suceder así”, comentó Javier Marías con una ironía desplegada a lo largo de todo su parlamento, “ya no sé si le habría hecho un favor o causado un perjuicio”.

Bajo la sombra de Lázaro Carreter y de Julián Marías: La figura de Fernando Lázaro Carreter (Zaragoza, 1923-Madrid, 2004) estuvo ayer muy presente en el discurso de Javier Marías que ocupará el sillón del fallecido filólogo. Si bien el novelista confesó que no había conocido personalmente al que fuera director de la Real Academia Española durante siete años, a su juicio, “Lázaro Carreter fue sin duda uno de los más perspicaces y notables lingüistas de los muchos que ha albergado y en número creciente sigue albergando esta institución”.
       
En una opinión de Marías, que comparten muchos de los actuales académicos, el lingüista aragonés “le quitó algunas telarañas a la RAE, la modernizó, la dotó de medios y logró que el conjunto de la sociedad la volviera a tener en cuenta”. La labor de divulgación del idioma que Fernando Lázaro Carreter abordó en sus artículos periodísticos y que más tarde agrupó en un libro bajo el título de El dardo en la palabra fue especialmente elogiada por Marías.

Al igual que fueron inevitables las referencias a Lázaro Carreter, la personalidad de Julián Marías se proyectó ayer en el precioso edificio de la RAE, en pleno centro de Madrid, que el filósofo frecuentó como miembro de la institución durante cuatro décadas. De hecho, Francisco Rico terminó su discurso de contestación con una evocación del padre de Javier Marías. “Lo que sin duda sucederá”, señaló Rico, “es que junto al sillón que tantas tardes ocupó tu padre, y alguna vez probablemente en ese mismo sillón, oirás a ratos cómo el río corre hacia atrás, hacia las fuentes, mirarás de otro modo la negra espalda del tiempo, y sin dejar de serlo, sabrás también que ya no eres joven, Marías”.

Había hecho alusión Francisco Rico a la carrera literaria del novelista madrileño y a su condición de “joven Marías” en sus comienzos y por contraste con su padre. En un tono desenfadado y lleno de guiños cómplices hacia Javier Marías y su generación de novelistas, Rico recordó el eco que había tenido la literatura del nuevo miembro de la RAE desde que publicara Los dominios del lobro y, más tarde, Todas las almas. Al mismo tiempo que animó al novelista, cuyas obras han sido traducidas a numerosos idiomas, a utilizar a sus nuevos compañeros de la RAE como argumentos literarios, Francisco Rico subrayó que Marías se había convertido a sí mismo en un personaje literario. “La inmortalidad te la has dado tú mismo al hacerte no tanto novelista cuanto ente de ficción novelesca”. (El País, 28/04/08)

Posted by HArendt at 23:14:17 | Permalink | Comments (1) »

Monday, April 21, 2008

El cielo existe


Hoy cumple mi nieto Gabriel tres años. Y hace unos días, Guillermo, uno… No creo que se pueda expresar con palabras lo que se siente viéndoles hacerse “mayores”, poder entenderles y entenderse con ellos, disfrutar de su sonrisa y sentirles felices… Es como estar en el cielo. Ese cielo existe, y se llama Gabriel y Guillermo…
(HArendt)


Gabriel


Guillermo

Posted by HArendt at 00:12:05 | Permalink | Comments (3)

Friday, April 18, 2008

Una mujer

Que una mujer sea diputada, senadora, jueza, magistrada del Constitucional, marino, bombero, piloto de caza o, incluso, presidenta del gobierno o de la república , parece “más normal” que el que sea ministra de Defensa… ¿Por qué? No lo se, pero es así. Y aquí la tenemos, Carme Chacón: mujer, joven, socialista, catalana… y embarazada de siete meses, revistando las tropas que la rinden honores como ministra de Defensa. Una foto para la Historia… Sean felices. (HArendt)

http://www.adn.es/clipping/ADNIMA20080414_1685/11.jpg
La ministra de Defensa, Carme Chacón, pasando revista a las tropas (www.adn.es)

“Cuántica”, por Juan José Millás

Soñé que un general de división se cuadraba ante una mujer embarazada. Soñé que la mujer embarazada era ministra de Defensa o ministra del Ejército o ministra de la Guerra, como quiera que se llame ahora. El hecho de que la ministra de la Guerra estuviera a punto de dar a luz sonaba a paradoja cuántica, pues en el mundo subatómico suceden cosas que atentan contra la lógica inmunda de la vida diaria, de ahí su atractivo. En mi sueño, veía a la ministra presidiendo un desfile con su vestido pre-mamá y me frotaba los ojos, por si se tratara de una alucinación. Pero no, ahí estaba ella, con las manos felizmente apoyadas en la tripa redonda, sonriendo cada vez que el bebé daba una patada mientras sonaban las marchas militares y los coroneles disparaban salvas al aire, como si celebraran el embarazo de la ministra, en vez de uno de esos crueles “días” de la Victoria, o de la Patria, no sé en qué están ahora.

Soñé que cuando la ministra daba a luz, la habitación del hospital se llenaba de militares que llevaban patucos y colonias a la madre. Soñé que los viejos generales, acostumbrados a los paisajes de después de las batallas, se asomaban, inquietos, al moisés en el que se desperezaba el hijo de la ministra. Soñé que le hacían carantoñas, que le decían tonterías, que se peleaban por tenerlo en brazos. Soñé que la ministra le daba de mamar delante de ellos, mientras encomendaba al jefe del Alto Estado Mayor la misión de crear, en la sede del ministerio, una guardería para los hijos de los empleados. Soñé que conciliaba la vida familiar con la laboral sin presiones ni agobios ni chantajes. Soñé que hacía uso de la baja por maternidad sin miedo a perder el trabajo. Soñé y soñé y volví a soñar y cuando desperté, la ministra de Defensa o del Ejército o de la Guerra, como quiera que se llame, continuaba allí. Encinta.
(Juan José Millás es escritor / El País, 18/04/08)

Posted by HArendt at 16:53:41 | Permalink | No Comments »

Friday, April 11, 2008

Ternuras y confidencias

Perdónenme la ternura y la confidencia… Ya se que soy reiterativo… ¿pero saben ustedes lo que hago cuando el ánimo decae, cuando el viento parece ir en contra, cuando el camino se retuerce?… Busco a Bob Dylan, a Joan Baez, y a su Blowin’ In the Wind… Disfrútenlos… Y sean felices, por favor. No tenemos mucho más… (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/33/Joan_Baez_Bob_Dylan.jpg” porque contiene errores.
Joan Baez y Bob Dylan. Eran otros tiempos… Pero sus canciones siguen encandilándonos…

Posted by HArendt at 19:50:58 | Permalink | No Comments »

Monday, April 7, 2008

Esperanza

Si lo que pretendía era llamar la atención, lo ha conseguido de verdad… Esperanza Aguirre, cabeza y corazón visible de lo más reaccionario del PP, eso sí, pasada por la turmix de Channel y Ágata Ruíz de la Prada, amenaza con presentarse a la presidencia del PP en el Congreso que su partido celebrará el próximo mes de junio.

Me parece una excelente idea,  no solo para el PP, sino para cualquier partido, que las disputas ideológicas y los intentos de hacerse con el poder interno en cada uno de ellos se diriman a la luz pública, sin tapujos. Pienso que a la larga, sea cual sea el resultado de la disputa, el partido sale ganando y sus votantes, primero, y el resto de ciudadanos, después, lo terminamos agradeciendo…

Esperanza Aguirre se califica a sí misma como “liberal”… No soy quién para enmendarle la plana si ella se ve como tal, pero desde luego su actuación al frente de la Comunidad Autónoma de Madrid y su propio talante, no cuadran mucho con la definición clásica de liberal. Para mi, Esperanza Aguirre es un espécimen nuevo dentro de la fauna política ibérica de imposible calificación, mucho más cercana al populismo sarkozyano que a la derecha merkeliana. En todo caso, hay que reconocerle valor a la dama.

La escritora Almudena Grandes la despelleja sin excesiva cordialidad en su artículo de El País de hoy. Pienso que se lo merece. Pero aunque resulte un tópico como una casa eso de que “cada uno tiene lo que se merece”, lo que no puede obviarse es que esa señora lleva dos victorias consecutivas por mayoría absoluta entre los electores madrileños… Por algo será… Buenas noches. Sean felices… (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.madrid.org/lapresidencia/img/biografia.jpg” porque contiene errores.
Esperanza Aguirre, presidenta del gobierno autónomo madrileño

“Tururú”, por Almudena Grandes

Las urgencias están colapsadas. En el hospital de Coslada, la policía interviene para sofocar un motín de pacientes desesperados tras más de ocho horas de espera. Los médicos que acuden a atenderlos tienen que dejar sus consultas abandonadas. No hay médicos suficientes, ni en los grandes centros ni en los de atención primaria, cuyos trabajadores están en huelga para exigir más personal y más recursos. Mientras tanto, alumnos, padres y profesores de Leganés y Fuenlabrada, se manifiestan contra la fusión que pretende eliminar media docena de centros educativos en ambas ciudades. No están mucho más contentos los padres del colegio público de Usera cuyos hijos se ven obligados a comer en 20 minutos, porque las cocineras sólo disponen de 10 metros cuadrados de instalaciones anticuadas para alimentar a 400 alumnos.

La que sí está eufórica es Esperanza Aguirre, porque un estudio que ella misma ha encargado con el dinero que se ahorra en los colegios y en los hospitales, dice que Madrid es el cuarto centro financiero del mundo. Al presentarlo, alardea de que su Gobierno es business friendly porque baja los impuestos y favorece la iniciativa privada. Leí todo esto en el mismo periódico del mismo día. Ocurrió la semana pasada, pero da igual. Los colapsos van a continuar, las huelgas y las manifestaciones también, así que volveré a leer lo mismo esta semana, y la que viene, y la otra…

A veces, una columna es como un desierto, y el columnista un profeta aislado, atontado por la soledad. Así, más tonta de la cuenta, me siento yo hoy, y por eso no voy a repetir una vez más que la defensa de los espacios públicos es el único recurso eficaz contra la barbarie. Ya he aprendido que eso no le interesa a casi nadie. A cambio, para todos los que opinan que la izquierda es un fósil nostálgico e inútil, una sola palabra: tururú. (El País, 07/04/08)

No se puede mostrar la imagen “http://antoncastro.blogia.com/upload/20070428111941-almudena.jpg” porque contiene errores.
La escritora Almudena Grandes

Posted by HArendt at 23:51:44 | Permalink | Comments (2)

Sunday, March 30, 2008

Ecos…

No hay un solo Eco… Como mínimo, cuatro: el Eco novelista, el Eco semiólgo, el Eco filósoso, el Eco profesor… Aunque ha tocado más campos como la Estética, el Arte, la Moral… A algunos envidiosos les parece mas un producto del márquetin que un autor original… A mi me da lo mismo: me encanta Umberto Eco. Me encantó con su primera novela: “El nombre de la rosa” (1980). Me gustó más aún con “El péndulo de Foucault” (1988). Y me terminó de hechizar con “La isla del día de antes” (1994). Todas editadas por Lumen, la magnífica editorial dirigida por mi admirada Esther Tusquets. No se porqué no he leído sus dos últimas novelas; quizá miedo a sentirme defraudado con ellas. Mejor quedarme con el recuerdo y la dicha de las citadas.

Como profesor, me encantó su “Cómo se hace una tesis” (Editorial Gedisa, Barcelona, 1994). Un magnífico, sencillo y clarificador texto que ha ayudado a innumerables estudiantes universitarios a enfrentarse a los miedos que entraña la realización de la tesis doctoral.

Mi paisano, el escritor y periodista Juan Cruz, le realiza hoy en El País Semanal una deliciosa y entrañable entrevista. No se la pierdan; les encantará. Buenas noches. Y sean felices. (HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20080330elpepspor_5/LCO340/Ies/Umberto_Eco.jpg” porque contiene errores.
El escritor y profesor italiano Umberto Eco

“El que se sienta totalmente feliz es un cretino”, por Juan Cruz

Umberto Eco es un hombre casi feliz. Un profesor que disfruta de sus alumnos y que ahora, jubilado a los 76 años de sus múltiples ocupaciones académicas, sigue trabajando “aún más que antes”, impartiendo clases doctorales, escribiendo libros (“¡ni media palabra sobre el que hago ahora!”, exclama, poniéndose el dedo sobre los labios), asistiendo a congresos (cuando le vimos, estaba a punto, de ir a uno en el que tenía que hablar de las matemáticas locas, y ahora vendrá a Granada, a principios de abril, al Mapfre Hay Festival), leyendo tebeos (“ahora son demasiado intelectuales”) y riendo como un chiquillo. Serio cuando habla de Italia, cuyas elecciones se le vienen encima con la amenaza cierta de que las gane Berlusconi, y optimista cuando habla de España. “¡Ustedes tienen la suerte de Zapatero!”. Cuando Jordi Socías le pidió que posara con un borsalino, el tipo de sombrero que ha hecho mundialmente conocido a su pueblo, Alessandria, se divirtió como si volviera al patio de su familia, en ese lugar que cada vez está más cerca de su memoria, como si la edad le hiciera recuperar los sabores perdidos de la adolescencia.

Vive en una casa espléndida, llena de libros y de ejemplares antiguos, muchos de los cuales consigue en una librería que está cerca de aquí, en la calle de Rovelo; cada tarde, cuando está en Milán y no viaja, este hombre que ya se queja de que le quitan la sal de las comidas y ahuyenta los dulces como una tentación maldita, acude a esa librería de libros viejos, repasa catálogos y procedencias, y luego se va a tomar el aperitivo a un café donde Eco es il professore. Cerca de la librería, por cierto, está Antonio, su peluquero, que ha colocado en la puerta de cristales un retrato de Eco con su borsalino; dentro está retratado mientras Antonio le hace la barba. La barba, por cierto, ya tiene las canas de un hombre que se dice a sí mismo viejo, pero que mantiene la marcha que le ha hecho legendario entre los académicos del mundo, por su actividad y por la variedad de sus gustos.

Sigue siendo ese hombre feliz (“casi feliz, ¡quien diga que es totalmente feliz es un cretino!”) que canta, recita, se sabe de memoria citas enteras, se interesó antes que nadie por las nuevas tecnologías, las usó para sus trabajos (el último, Decir casi lo mismo, publicado por Lumen, aparece ahora, traducido por Helena Lozano) y las usa constantemente, aunque tiene el telefonino (sobre cuyo uso tanto ha escrito) casi siempre apagado, pero usa el mail obsesivamente, como si fuera una prolongación natural de las conversaciones. Charlando sigue siendo aquel hombre tímido que teme meter la pata –“si hablo demasiado, es para rellenar los tiempos muertos”–, pero cuando agarra un asunto que le divierte, su carcajada llena el escenario, se convulsiona, es feliz, casi. En su libro Decir casi lo mismo, que es sobre la traducción, cuenta un chiste que sólo pueden entender los que hablan español y los que hablan italiano; es el de un empresario extrañado de que uno de sus operarios se vaya cada día a la una en punto de la tarde para regresar, siempre, a las tres en punto, dos horas más tarde. El empresario dispone que otro de sus empleados le vigile y le informe. “Este hombre se va cada día a la una, se compra una botella de champán, se va a su casa y se entretiene con su mujer”. “Pero”, exclama el empresario, “¿y no podría entretenerse por la noche, como todo el mundo?”. Después de muchas idas y venidas, el investigador le explica a su jefe: “Quizá usted lo entienda si me deja tratarle de tú”.

Ha escrito El nombre de la rosa, que fue un éxito mundial absoluto; El péndulo de Foucault; abrió las puertas de la fama como ensayista con Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas, pero sigue confiando en que la comunicación, de la que es un maestro, sólo se digiere si el que la emite es ameno, capaz de ponerse a la altura del que le oye. Por eso, tanto en la conversación como en los libros siempre pespuntea con chistes así sus reflexiones o sus apólogos. Cuando fuimos a comer, a un restaurante donde le tratan como si fuera el dueño de Milán, o del Milan, seguimos la conversación que habíamos tenido en su casa, y le sacamos el asunto de la juventud, qué le pasa a la juventud. Y él nos explicó: “La juventud es como ese anciano que va al urólogo porque se orina encima y el urólogo le receta una especie de tranquilizante. Al cabo de un mes vuelve el viejo a la consulta y le explica al médico que está curado. ‘¿Curado?’, pregunta el médico, ‘o sea, que ya no se orina encima’. ‘Sí, me sigo orinando encima, pero ahora me da completamente igual’. Y así es la juventud, lo está pasando igual de mal que siempre, no sabe adónde ir, pero ahora le da completamente igual”.

Hablamos de España, de sus amigos españoles (Beatriz de Moura, Esther Tusquets, su primera editora; Jorge Semprún, “lo quieren hacer doctor honoris causa en la Complutense, qué alegría”), del premio Príncipe de Asturias que recibió en 2000 y de la comida. Le pusieron una lubina, sin sal “no sabe a nada”, y los ojos se le iban hacia la focaccia, un manjar que terminó apartando. Sigue estudiando; cuando le dejamos se iba a su casa, acaso a ocuparse de Carlomagno (“Di Carlomagno, así creerán que escribo sobre él en mi pró­ximo libro, y empezará el boca a boca”). Divertido siempre, y siempre casi feliz. En la casa, al volver, le esperaba su mujer, Renate, y las camelias que ésta cultiva con el mismo entusiasmo con que su marido explora los libros viejos de la calle de Rovelo, y con el esmero con el que Antonio impide que la barba de Eco deje de ser la que ya se asocia a la cara del professore.

Hay una escena en su vida, cuando toca la trompeta para los partisanos, tiene trece años, está en la plaza de Alessandria. Esa escena transmite felicidad, y usted siempre parece tan feliz. Ahí hay dos cosas: aquel niño y la felicidad. Son diferentes, no pueden coincidir. Yo no creo en la felicidad, si le digo la verdad. Creo solamente en la inquietud; o sea, nunca estoy feliz del todo, siempre necesito hacer otra cosa. Pero admito que en la vida hay felicidades que duran diez segundos, o incluso media hora, como cuando nació mi primer hijo; en ese instante estaba feliz. Pero son momentos brevísimos. Alguien que es feliz toda la vida es un cretino. Por eso prefiero, antes que ser feliz, ser inquieto.

Y ha mencionado al niño; ese niño es el que sale en El péndulo de Foucault, y aquél fue un momento feliz, por supuesto, pero no estoy seguro de haberlo sido de verdad en aquel momento o en el momento en que lo estaba contando. Hay momentos de felicidad cuando logras expresar algo de lo que te sientes contento, y además porque mientras contaba sobre aquel niño estaba feliz porque –sé muy bien que es una afirmación muy reaccionaria– creo que la vida sirve sólo para recordar la propia infancia.

Ahí está la literatura. Eso dicen. Cada momento en que consigo recordar bien un instante de mi infancia es un momento de felicidad, pero esto no quiere decir que los de mi infancia hayan sido momentos de felicidad. Yo creo que la infancia y la adolescencia son periodos muy tristes. Los niños son seres muy infelices. Quizá yo, mientras tocaba la trompeta, con miedo a que esa fuera la última vez que tocaba aquel instrumento, era un niño infeliz. Me siento feliz ahora recordándolo, y quizá sea éste el motivo por el cual escribo, para encontrar estos momentos muy breves de felicidad que consisten en recordar momentos de la propia infancia. Sí, por eso escribo.

Y para eso se envejece. Algo muy hermoso que ocurre al envejecer es que se recuerdan un montón de cosas de la infancia que estaban olvidadas. El otro día me ha venido a la mente el nombre de mi dentista, de cuando tenía ocho o nueve años. No sólo me acuerdo del dentista, sino también del técnico que le ayudaba, el doctor Correggia y el señor Romagnoli. No sé, pero estaba contentísimo de volver a pensar en mi dentista, al que había olvidado totalmente. Por tanto, yo voy al encuentro con el progreso de mi vejez con mucho optimismo, porque cuanto más envejezco, más recuerdos tengo de mi infancia.

Claro, y cada día más cerca de Alessandria, de aquella familia suya… Mi padre era el primero de 13 hermanos. Era una familia enorme; hubo un primo que murió a los 20 años y que yo no conocí… Haga el cálculo: si cada hermano tuvo dos hijos, eran 26 primos, de modo que era difícil tener relación con todos. Mi relación más estrecha fue con mi abuela materna, que fue la que me inició en la literatura. Era una mujer sin cultura alguna, creo que hizo cinco años de primaria, pero tenía pasión por la lectura. Estaba suscrita a una biblioteca, así que traía a casa un montón de libros; leía de manera desordenada. Un día podía leer a Balzac, y luego, una novelita de amor de cuatro perras, y le gustaban las dos. Y así hizo conmigo: me daba a leer, a los 12 años, una novela de Balzac y una novela de amor de ínfima calidad. Pero me transmitió el gusto por la lectura.

Y, aparte de la abuela, ¿quiénes fueron los otros maestros? El maestro de la escuela primaria aparece en mi novela La misteriosa llama de la reina Loana; era un fascista, que hizo la marcha sobre Roma, que pegaba a sus alumnos, no a mí, sino a los más pobres. Y aunque conmigo se portó siempre bien, no era una buena persona. En cambio, tuve una educadora fabulosa, aunque tan sólo durante un año; era la señorita Bellini, que todavía vive, tiene 91 años, y cada vez que sale un libro mío nuevo se lo envío. Era una gran educadora; nos estimulaba a escribir, a contar, a ser espontáneos, y ha sido una de las personas que más han influido en mi vida.

Pocas veces se habla de usted como profesor. ¿Qué aprendió para enseñar? Ante todo, sigo aprendiendo. El primer curso que di como profesor versó acerca de la poética de Joyce, que aparece en Obra abierta. Conocía el argumento, pero al empezar a dar clase me di cuenta de que no sabía nada sobre el tema. Aprendí, y sigo aprendiendo… Cuando escribes un libro puedes aparentar que sabes mucho, pero en clase es distinto. Lo que hice desde aquella primera experiencia es hablar a partir de los libros que iba a escribir, no de los libros que había escrito. Quiero decir que mi relación con los estudiantes siempre ha sido una relación de aprendizaje, porque enseñándoles aprendo yo también.

Una relación de ida y vuelta. Una relación erótica, porque la de un profesor con un estudiante es como la relación de un actor con su público: cuando sales a escena es como si salieras por primera vez, y tienes la sensación de que si no has conquistado al público en los primeros cinco minutos, lo has perdido. Eso es lo que yo llamo una relación erótica, en el sentido platónico del término. Además, hay una relación caníbal: tú comes sus carnes jóvenes y ellos comen tu experiencia. Hay gente infeliz que pasa los primeros años de su vida con gente más joven que ellos para poderlos dominar, y cuando envejecen están con gente más anciana que ellos. A mí me ha pasado lo contrario: cuando yo era joven estaba con gente mayor que yo para aprender, y ahora, teniendo estudiantes, estoy con jóvenes, que es una manera de mantenerse joven. Es una relación de canibalismo, nos comemos el uno al otro. Por eso no he dejado, a pesar de mi jubilación, de tener una relación universitaria.

¿Y usted a quién mordió? A la persona que dirigió mi tesis, Luigi Paris; a Norberto Bobbio… Tengo un buen recuerdo de mis maestros. Mi profesor de filosofía en el instituto era uno de estos profesores que podían interrumpir la clase para hacerte escuchar a Wagner, o si le preguntabas por Freud, dejaba de hablar de Platón y te hablaba de Freud. Era en verdad un gran maestro. Todo eso está en mis novelas, donde siempre hay una relación entre un joven y un maestro más anciano.

Tantos estudiantes… A lo mejor recordándolos halle usted una historia de la evolución de la juventud en este último medio siglo… No se puede dar una respuesta porque a lo largo de los años el diálogo con tus estudiantes cambia. La relación ideal entre maestro y alumnos es de 15 años de diferencia. Tú tienes 30 años, y el alumno, 20. Fue precisamente en ese periodo cuando he tenido una relación más intensa con mis alumnos. Porque si los estudiantes tienen menos años no hay relación, y si la diferencia es más grande ya no podemos ser amigos. Con los estudiantes de los años sesenta salíamos a cenar, a bailar; con los de ahora no se puede, les da vergüenza ir contigo. En el 68 fue interesante, ahí coincidías con estudiantes que tenían 15 años menos que tú; no podía ser como ellos, pero no me veían como su enemigo, por eso había una relación a veces polémica, a veces amistosa y continua.

Ahora vivimos un momento raro, usted dice que como el del final del Imperio Romano… En concreto, en Italia creen que en España estamos en el mejor de los mundos, y en España se habla de crisis… Estáis en un momento muy interesante en España, mejor que en Italia.

¿Y cómo está Italia? En uno de los peores momentos de su historia, con una clase política vieja que no se renueva. Hubo un extraño equilibrio que duró 50 años entre la Democracia Cristiana y los partidos de izquierda. Ahora se ha roto. El 50% de los italianos vota a Berlusconi, que es un índice de una profunda inmadurez política. Es un momento extremadamente triste, en el que los elementos de esperanza y de entusiasmo son muy pocos y donde emerge cada vez más la condena eterna de los italianos.

¿Cuál es esa condena? Una vez me encontraba en un taxi en Nueva York, y el conductor, que era paquistaní o indio, me preguntó de dónde era. Contesté que de Italia, y él quiso saber dónde se encontraba ese país. Me di cuenta de que tenía ideas muy vagas, como si le estuviera hablando de Surinam a un italiano, y él siguió preguntándome: “¿Qué idioma habláis?”. “El italiano”, dije, y él me preguntó: “¿Y cuál es vuestro enemigo?”. Le pregunté qué quería decir, y me contestó que cada país tiene un enemigo contra el que lucha desde hace siglos. Le contesté que no tenemos. Y me miró muy mal, porque un pueblo sin enemigo era poco viril. Pero luego reflexioné: nuestro enemigo es interno. A lo largo de toda nuestra historia nos hemos masacrado unos a otros, y ésa es también nuestra manera de entender la política. Nuestra fragmentación es en doscientos mil partidos diferentes, el Gobierno de Prodi cae por sus propios aliados, no por la oposición. Nunca como hoy ha caído tanto Italia en su enemistad interna.

¿Y de dónde viene esto? Italia se ha convertido en un Estado unitario hace 150 años, antes no lo era, y España lo fue por lo menos desde 1300, ¡desde el Cid Campeador!, y han sido unitarios Francia, Inglaterra. Italia era una pluralidad de tribus que hablaban un idioma diferente antes de que llegasen los romanos. Vosotros tenéis a los vascos y a los catalanes, y a los gallegos… pero nosotros éramos cuatrocientos, cada cinco kilómetros había una diferencia como la que existe entre Cataluña y Galicia. El Imperio Romano unificó, pero no lo suficiente. Además, si no hubiera existido la Iglesia, quizá las ciudades italianas habrían encontrado una forma de Estado unitario por la que regirse. El único Estado que ha quedado es la Iglesia, y lo demás es una fragmentación de ciudades que ha hecho que en Italia no exista el sentido del Estado. Por ello existe la corrupción, porque la gente no paga impuestos, porque no existe el sentido del Estado.

¿Y por qué gana Berlusconi? ¡Porque dice que no hay que pagar impuestos! Él fomenta la falta de sentido del Estado porque no lo tiene.

Usted habló de un taxista. Yo le nombro otro, el que me trajo del aeropuerto. Dijo: “¿Cómo se puede elegir de presidente a un hombre con tantos juicios pendientes?”. Da por efecto lo que es la causa. Berlusconi ha conseguido instaurar un tipo de poder fundado en la desconfianza en la magistratura y la justicia, por lo que puede gobernar, a pesar de tener juicios pendientes. Berlusconi no es el efecto en este caso, sino la causa. Ha hecho unas leyes precisamente para permitir a los que están enjuiciados llegar al Parlamento, y ataca continuamente a la magistratura. Berlusconi pudo llegar al Gobierno atacando a las fuerzas del orden, estimulando los instintos más bajos del italiano medio. Y ahora está cerca de tener el poder otra vez.

¿No hay solución para esta maldición italiana? ¡Que España haga una guerra de conquista! ¡Ja ja ja!

¿Ve a España como ejemplo? En este momento, España se encuentra en una situación económica de crecimiento, Zapatero es simpático, y, por tanto, me alegro de que haya ganado las elecciones. Está sin duda en una fase más dinámica con respecto a Italia. En los tiempos de Franco, ustedes venían aquí a contemplar el milagro económico de Italia, y ahora nosotros miramos a España con mucha admiración.

Así que el futuro italiano… Depende de que mueran unas decenas de personas que ya son muy mayores; es un hecho biológico. Y luego tendría que venir una nueva clase política. Somos el país con la clase política más anciana del mundo.

¿Y Veltroni? Sí, Veltroni es un joven. Tiene cincuenta años, pero los demás son muy viejos. Berlusconi tiene más de setenta años. En Italia, aunque alguien pierda las elecciones, vuelve a presentarse, es como si Al Gore volviera a ser candidato en Estados Unidos, o como si en Francia volviera a presentarse Jospin. En Italia, sin embargo, vuelve siempre el de antes. Éste es el síntoma de una clase política que no quiere renunciar al poder.

A lo mejor eso contribuye a que la gente dispare siempre contra la política, los jóvenes lo consideran algo ajeno. Los jóvenes de todas las épocas y países son los que se excitan con las grandes ideas de transformación; son revolucionarios, pero se quedan dentro del famoso esquema, “todos nacemos incendiarios y morimos bomberos”. Ahora, con la globalización y el fin de las ideologías, ya no se presentan tantas posibilidades de transformación, porque la transformación es planetaria, y hay que esperar las grandes tragedias ecológicas, la muerte de la Tierra. El gran error de las Brigadas Rojas en Italia fue tener una idea justa, aunque muchos pensaban que era delirante, que era atacar a las multinacionales del mundo, y otra idea equivocada, que había que hacer terrorismo para crear una revolución en Italia. Si existe el gobierno de las multinacionales, no lo arreglas haciendo la revolución en Italia. El proyecto terrorista estaba condenado al fracaso; ya entonces existía la globalización, aunque no tan intensa. Ya no hay posibilidad de transformación planificable, a no ser que ocurra como cuando la caída del Imperio Romano, con el nacimiento de las órdenes monásticas: te encerraban en el monte, en un convento, e intentabas salvar lo poco de la espiritualidad y el conocimiento mientras el mundo se desmoronaba. Hoy puede haber jóvenes que van al desierto a poner en práctica una vida ecológica. Eso es lo máximo que se puede hacer: no cambiar el mundo, sino retirarse del mundo; por eso existe el desinterés por la política.

En Italia acabó el terrorismo, y en Alemania, y en Irlanda. En España permanece. Y han surgido otros. ¿Cuál es su opinión sobre los terrorismos que han emergido en los noventa? El deseo de revolución, entre comillas, permanece siempre. Incluso allí donde no puedes hacerla, lo intentas… En países donde existen grupos étnicos hay el territorio suficiente para que se produzcan insurrecciones. En Italia, esos enfrentamientos se convierten en riñas futbolísticas. Y en otros territorios funciona la violencia, el fanatismo, la superstición; llevado eso al terreno de la política, pues ya se ve cómo acaba…

Estamos hablando el 11 de marzo de 2008, cuatro años después del atentado más grave de la historia de Europa, y fue en España. Al Qaeda fue la responsable. ¿Este terrorismo es la celebración del mal? Hay que diferenciar los terrorismos. El hecho de que utilicen métodos parecidos no los hace iguales. Los terrorismos internos no utilizan formas suicidas. Lo de Al Qaeda es un fenómeno bélico; es un grupo fundamentalista que se siente en guerra contra el mundo occidental y que, no pudiendo usar los instrumentos de la guerra tradicional –no habría ejércitos suficientes–, usa el terrorismo suicida. Esto no quiere decir que haya un enfrentamiento entre el mundo occidental y el mundo islámico, pero sin duda hay una parte del mundo islámico que se siente en situación de inferioridad y está en guerra.

El 11-S cambió el estado de ánimo del mundo, ahora somos menos felices… El 11-S ha creado un estado de miedo, pero tanto en España como en Italia ha habido atentados, han entrado y salido asesinos, hemos tenido guerras civiles, y sin embargo, Estados Unidos era la primera vez que sentía en sus carnes un ataque así. Los americanos no lo han digerido, y por esto han tenido reacciones irracionales, como la guerra en Irak, que ha creado más terrorismo que el que había. Es precisamente la reacción de alguien que no estaba acostumbrado a la guerra en el propio territorio.

¿Hay alguna salida a este malestar universal? Por el momento no. ¡Y si tuviera la receta, la vendería al presidente de Estados Unidos por unos miles de millones de dólares!

Por cierto, ¿quién será? Y yo qué se, los escritores no somos Nostradamus.

Lo que sí es cierto es que hace años usted dijo que iríamos rapidísimo, y ahora vamos a velocidades supersónicas… Y todo lo que ahora existe será obsoleto dentro de nada, hasta el mail será obsoleto porque todo se hará con el móvil. A lo mejor las nuevas generaciones se acostumbrarán a eso, pero hay una velocidad del proceso de tal calibre, que quizá la psicología humana no conseguirá adaptarse. Estamos a tal velocidad, que no hay ninguna bibliografía científica americana que cite libros de más de cinco años. El que está escrito antes ya no cuenta y ésta es una pérdida también de relación con el pasado.

La fe ciega en Internet crea monstruos, por otra parte. Sí, parece que todo es cierto, que tienes toda la información, pero no sabes cuál es buena y cuál equivocada. Esta velocidad provocará la pérdida de memoria. Y esto ocurre en las jóvenes generaciones, que ya no recuerdan ni quién era Franco ni quién era Mussolini, ¡o incluso Felipe González! La abundancia de información sobre el presente no te permite reflexionar sobre el pasado. Cuando yo era chico podían llegar a la librería tres libros por mes, hoy llegan mil. Y ya no sabes qué libro importante fue publicado hace seis meses. Eso también es una pérdida de la memoria. La abundancia de información sobre el presente es una pérdida y no una ganancia.

La memoria es el olvido, que diría Mario Benedetti. Es la historia de Funes, el memorioso, de Borges. El que tiene toda la memoria es un estúpido.

Tanta información hace que los periódicos parezcan irrelevantes. Ése es uno de nuestros problemas contemporáneos. La abundancia de información irrelevante y la dificultad de seleccionarla, y la pérdida de memoria del pasado, no digo ya la histórica. La memoria es nuestra identidad, nuestra alma. Si tú pierdes hoy la memoria, ya no hay alma, eres una bestia. Si sufres un golpe en la cabeza y pierdes la memoria, te conviertes en un vegetal. Si la memoria es el alma, disminuir mucho la memoria es disminuir mucho el alma.

¿Cuál sería hoy el papel de la información? Yo creo que perdemos mucho tiempo en plantearnos estas cuestiones mientras las generaciones más jóvenes sencillamente han dejado de leer los periódicos y se comunican a través de SMS. Yo no puedo desprenderme de los periódicos; para mí, la lectura de prensa es la oración de la mañana del hombre moderno; no puedo tomar café por la mañana si no tengo por lo menos dos periódicos para leer. Pero a lo mejor somos los restos de una civilización, porque los periódicos tienen muchas páginas, no mucha información. Sobre el mismo tema hay cuatro artículos que a lo mejor dicen lo mismo… Existe la abundancia de información, pero también la abundancia de la misma información. No sé si se acuerda de mi teoría del Fiji Journal. Yo estaba en las islas Fidji buscando información sobre los corales para mi libro La isla del día antes, y a mi hotel llegaba cada mañana el Fiji Journal, que tenía ocho páginas, seis de publicidad, una de noticias locales y otra de noticias internacionales. Aquel mes que estuve allí estaba a punto de estallar la primera guerra del Golfo, y en Italia había caído el primer Gobierno de Berlusconi. Me enteré de todo porque en una sola página de noticias internacionales, en tres o cuatro líneas, me daban las noticias más importantes.

Como Internet. Acudimos a Internet para conocer las noticias más importantes. La información de los periódicos será cada vez más irrelevante, más diversión que información. Ya no te dicen qué decidió el Gobierno francés, sino que te dan cuatro páginas de cotilleo sobre Carla Bruni y Sarkozy. Los periódicos se parecen cada vez más a las revistas que te daban en la peluquería o en la sala de espera del dentista.

Volvamos al principio, profesor. ¿Qué le hace a usted feliz? No sé, ya dije que no creo en eso, pero, en fin, me hace feliz encontrar un libro que buscaba hace mucho tiempo. Cuando lo compro y lo tengo, lo miro, soy feliz, pero allí se acaba la sensación. Mientras que la infelicidad es lo que me produce no tener este o aquel libro. La verdadera felicidad es la inquietud. Ir de caza, no matar al pájaro.

Es raro: un español y un italiano, y en hora y media de conversación, la palabra ‘Iglesia’ ha salido sólo tres veces. Se está produciendo un retroceso al siglo XIX, cuando había un enfrentamiento entre el Estado liberal y la Iglesia. ¿De quién es la responsabilidad? No es una casualidad que este enfrentamiento se haya hecho más duro con la llegada de Ratzinger; por tanto, a lo mejor se debe a la política clerical del nuevo pontífice. Su lucha contra la cultura moderna, el llamado relativismo, ha vuelto a los grandes temas de la Iglesia del siglo XIX, que hablaba contra la revolución y contra la ciencia moderna. Emergen ahora muchas posiciones anticlericales y mucha gente se declara atea. Ya nadie pensaba en eso. Ha subido al trono un Papa que piensa como un Papa del siglo XIX.

Usted ha escrito que Napoleón sólo vivió la Revolución Francesa… y yo he vivido la II Guerra Mundial, la caída del fascismo, la guerra partisana, la bomba de Hiroshima, la caída de la URSS, y la Guerra Civil española. Hay una maldición china que dice: “Espero que vivas en una época interesante”. Hay jóvenes generaciones que han vivido sólo épocas tranquilas, como la de la guerra fría. Ah, por cierto, eso que dije de Napoleón está equivocado, porque no sólo vivió la Revolución Francesa, sino también la historia de Napoleón. ¡Ja ja ja! (EPS, 30/03/08)

Posted by HArendt at 22:05:11 | Permalink | No Comments »

Sunday, March 23, 2008

Dignidad, dolor, muerte

Dignidad, dolor, muerte…


Mezclando churras con merinas el Sr. Arzobispo de Pamplona, don Fernando Sebastián, habló días pasados de dignidad, dolor y muerte. Muy propio de las fechas. Donde este individuo, al que me resulta difícil llamar persona, perdió el rumbo fue al interrelacionar Pasión de Cristo y cuidados paliativos. ¡Hay que tener poca vergüenza! No le deseo ningún mal, pero espero que si tiene un buen dolor de muelas, en lugar de tomar un analgésico, rece un Padrenuestro… O que le operen sin anestesia y ofrezca su dolor por los pobres y humildes del mundo ¿Sabría monseñor reconocerlos si los viera? Sinceramente, lo dudo. Sean felices a pesar de todo.
(HArendt)

No se puede mostrar la imagen “http://www.elpais.com/recorte/20070507elpepunac_3/XLCO/Ies/20070507elpepunac_3.jpg” porque contiene errores.
Fernando Sebastián, arzobispo de Pamplona

AGENCIAS.  El arzobispo de Pamplona defiende la dignidad de la muerte de Cristo, que “no tuvo cuidados paliativos”. Fernando Sebastián Aguilar catequiza sobre el modo en que los cristianos deben enfrentarse a la muerte.

El arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar, ha proclamado este viernes la oposición de la Iglesia católica a la eutanasia al defender que la muerte de Jesucristo en la cruz fue “absolutamente digna” a pesar de que “no tuvo cuidados paliativos”.

Sebastián, encargado de pronunciar el tradicional Sermón de las Siete Palabras de la Semana Santa de Valladolid en la Plaza Mayor de la ciudad, ha catequizado sobre el modo en el que los cristianos deben enfrentarse a la muerte: “Jesucristo miró a la muerte cara a cara, con confianza, la aceptó con amor y la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial”. “¿Alguien puede decir que la de Jesús no fue una muerte digna?”, ha interpelado el arzobispo emérito, quien ha animado a los hombres a acercarse a Dios para “encontrar dignidad” con la que afrontar la muerte.

Este ha sido el principal mensaje de Sebastián durante su discurso, en el que, a lo largo de 80 minutos, ha recordado las siete “palabras vivas” que Jesús pronunció en la cruz antes de morir hace más de 2.000 años y que son, a su juicio, son las “claves” para comprender la verdad de la existencia humana, para aclarar los laberintos de la vida y para superar todas las contradicciones.

Las palabras de Sebastián sobre la eutanasia se producen después de que el pasado miércoles la mujer francesa con un tumor incurable Chantal Sébire, que había visto denegada por los tribunales su petición de que se le aplicara la eutanasia, fuera encontrada muerta en su domicilio. La autopsia al cadáver no ha podido determinar las causas exactas de su fallecimiento. (El País, 21/03/08).

http://partenaires-ez.prisma-presse.com/afp/francais/journal/fra/photos/photo_1206042238555-1-0.jpg
Chantal Sébire

Posted by HArendt at 16:44:35 | Permalink | No Comments »