Canarias no es aún, formalmente, una república bananera, pero tiempo al tiempo… El gobierno ATI-PP no sólo produce sonrojo a todo ciudadano de bien. Es que, además, su presidente, provoca vergüenza ajena…
Esta mediodía venía, camino de Las Palmas desde mi casa de Maspalomas oyendo por la Cadena SER el debate sobre el “Estado de la Nacionalidad” que se estaba celebrando en el Parlamento de Canarias. Un tertuliano enfatizaba sobre lo guapo y elegante que estaba don Paulino Rivero, presidente del gobierno regional, y lo mucho que había ganado su imagen desde que ganó las elecciones en mayo de 2007… A estas alturas nadie discute la legitimidad de don Paulino como presidente del gobierno de Canarias, pero decir que ganó las elecciones… De los tres partidos que conforman el Parlamento autónomo, ATI-CC, el del presidente, es el que menos diputados y votos obtuvo, bastante por detrás del PSC-PSOE y del PP, su socio en el gobierno, que a pesar de contar con más votos y diputados, cedió gentilmente a ATI-CC la presidencia de la Comunidad… ¿Por qué tanta generosidad? Ya se va viendo…
Pensando en el evidentísimo e intencionado desliz del contertulio, oigo por la radio como el presidente de la Cámara grita, desaforado e insultante, al líder de la oposición, el socialista Juan Fernando López Aguilar, cuando éste le recuerda que mandó al Rey el nombramiento de don Paulino como presidente del gobierno autónomo antes tan siquiera de que su elección se hubiera llevado a cabo por el Parlamento… El mismo presidente que ahora llama “chiquilicuatre” al que le ganó limpiamente en las elecciones…
Para que seguir. Les dejo con la lectura, si tienen interés en ella, de sendos reportajes y artículos del periódico Canarias Ahora sobre lo acaecido hoy en la sede del Parlamento canario, para vergüenza propia y ajena. Un sentimiento que desde una tarde de un 23 de febrero, hace muchos años, oyendo otra retransmisión radiofónica desde el Congreso de los Diputados en Madrid, no había vuelto a sentir… Sean felices y buenas noches. (HArendt)

J.F. López Aguilar, lider de los socialistas canarios
“Maldito Juan Fernando”, por Carlos Sosa
Juan Fernando López Aguilar abandona la primera línea de fuego de la política canaria, y lo hace con la misma sensación de espanto que le invadió cuando llegó a ella hace aproximadamente un año. No podía creer lo que sus compañeros le contaban hasta que comprobó en persona el color de la ciénaga y el olor a podrido que despide.
Se le pueden reprochar muchas cosas al líder socialista canario, pero el defecto que más se le ha achacado es precisamente su principal virtud: la valentía. Esa valentía ha dado lugar a que se le acuse directamente de haber venido a crispar la vida política canaria por el simple hecho de haber hecho un diagnóstico bastante certero de lo que es.
Porque tiene toda la razón López Aguilar cuando se queja crudamente de la grotesca manipulación que sufren las instituciones canarias, empezando por el Parlamento, para ponerlas a disposición de los que mandan desde hace quince años. Tiene razón cuando protesta por las carencias democráticas que padecemos los canarios y la persecución que padecen los que no se arrodillan ante el poder político.
Resultó bochornoso ver este miércoles a algunos prestigiosos periodistas parlamentarios reprobar con gestos ostensibles las palabras del presidente del Grupo Socialista cuando, en una rueda de prensa posterior al discurso presidencial, se quejaba nuevamente del formato de este pleno del estado de la nacionalidad.
Porque también se ha atrevido López Aguilar a criticar abiertamente el papel de cómplices o comparsas que desempeñan algunos medios de comunicación isleños, con cuya contribución mantienen el sistema flotando en su propia inmundicia.
Esos medios han intentado expandir una visión que sitúa a López Aguilar como el gran crispador, el godo que vino a afear a los canarios lo que no se debe hacer en política. En esta política bananera.
En realidad, Juan Fernando López Aguilar ha conseguido llamar la atención sobre las carencias democráticas que sufrimos y cómo es posible sobrevivir sin rendirse cobardemente ante el aparentemente eterno poder de los de siempre.
Si alguien tiene dudas de que su discurso ha calado en la opinión pública, que revise los resultados electorales.
No es normal ver a Antonio Castro Cordobez vociferando como un poseso, por eso fue noticia que lo hiciera este jueves en el pleno del Parlamento, y que provocara lo que nunca pretendió: que acabara en ese instante el debate del estado de la nacionalidad y saliera de su castillo encantado el fantasma de la chapuza democrática que preside esta legislatura tan accidentada. Castro no pudo soportar que le recordaran que comunicó a La Zarzuela la investidura de Paulino Rivero antes de que se votara.
Juan Fernando López Aguilar estaba cumpliendo con el guión establecido. Pronunciaba un discurso duro, muy crítico con el Gobierno de Canarias, y cuando se refería a las chapuzas con las que acabó la anterior legislatura (choteo en las comisiones de investigación eólica y del caso Amorós), enlazó con la actual comentando cómo se comunicó al Rey antes de tiempo la investidura del actual presidente autonómico.
Nombrarle eso a Castro Cordobez es lo peor. Dicen los que comparten mesa (de la Cámara) con él que lo recuerda a menudo apesadumbrado, arrepentido por el bochorno institucional que tuvo que padecer aquel funesto día.
Castro se dejó llevar por las prisas y firmó una certificación antes de que lo que se iba a certificar se hubiera producido. El documento, dirigido al Rey de España, daba por hecha la investidura de Rivero, llevaba la firma de Antonio Castro y el correspondiente sello del Registro de Salida del Parlamento.
Con el papel en la mano, el entonces secretario de la Cámara, José Ignacio Navarro, fue llevado en un coche oficial al aeropuerto de Los Rodeos para coger un avión hacia Madrid. Había que darse prisa porque si la comunicación no llegaba a primeras horas de la mañana a la capital del Estado, no podría publicarse aquel viernes 6 de julio en el BOE, y el nuevo presidente no podría cumplir con una agenda de actos que ya había comprometido en su nueva condición institucional.
Mientras Navarro se apeaba del coche en Los Rodeos, alguien en la Cámara descubría que había sido registrada de modo oficial esa comunicación al Rey. Una fotocopia fue rápidamente entregada a Francisco Hernández Spínola, y el portavoz socialista no perdió un solo segundo. Cuando el debate había terminado y se preparaba la votación, Spínola pidió la palabra e hizo pasar a Castro Cordobez el peor momento político de su vida.
El Diario de Sesiones de ese día refleja claramente cómo Castro Cordobez reconoce que el documento estaba firmado y sellado, pero”por muy firmado que esté y por muy registrado que esté, no tiene validez sin que el presidente del Parlamento dé instrucciones de que se entregue”. Falso. Todos los expertos en procedimiento administrativo coinciden en que cuando un documento es sellado, se le otorga un número de Registro y se asienta en el libro correspondiente, pasa a ser documento oficial.
Castro quiso agarrarse este jueves a un matiz: “no se le llegó a comunicar al Rey”, que fue la acusación que hizo el presidente del Grupo Socialista. Pero técnicamente la comunicación había salido del Parlamento a todos sus efectos, y en eso no tiene la razón el presidente de la Cámara.
El incidente amenaza con regresar a Teobaldo Power de modo recurrente. Aquel secretario terminó marchándose tras la escaramuza de Los Rodeos, y de modo sutil a él ha remitido Castro Codobez todas las culpas. Lo repitió este jueves varias veces cuando enfatizaba que él actúa siempre con el respaldo de los servicios jurídicos de la Cámara.

Paulino Rivero (ATI-CC), presidente del gobierno canario
”El problema de los canarios no es que me vaya, es que usted se quede”, (Agencia EFE)
“El problema de los canarios no es que yo me vaya, es que usted se queda clavadito en el sillón azul”, dijo este jueves el presidente del grupo Socialista en el Parlamento de Canarias, Juan Fernando López Aguilar, al presidente canario, Paulino Rivero.
En su última actuación como parlamentario canario antes de asumir su puesto en el Congreso de los Diputados, López Aguilar respondió a la alusión de Rivero, que lo había comparado con Rodolfo Chiquilicuatre.
Esa “alusión grotesca es una infamia que el Parlamento no merece” y que pone al presidente del Gobierno “a su propia altura ante los canarios”, dijo López Aguilar en su turno de réplica en el debate de la nacionalidad,
En un discurso, el presidente de Canarias “se permite desfondar el prestigio del Parlamento con esa degradación inaudita”, dijo López Aguilar después de que Paulino Rivero se recreara en compararlo con el representante español en Eurovisión.
El líder de los socialistas canarios aludió a su próxima marcha al Congreso de los Diputados y señaló que la Comunidad Autónoma “tiene un problema con su gobierno” no con él, que representa al partido más votado y preferido por los ciudadanos en las elecciones autonómicas y locales.
“El problema de los canarios no es que yo me vaya es que usted se queda, que usted está ahí clavadito en el sillón azul”, dijo dirigiéndose a Paulino Rivero, y añadió, “los canarios no tienen confianza en su gobierno, usted sabe que este no es el gobierno de la gente, que está formado de espaldas a los canarios y de espaldas a Canarias”.
El dirigente socialista señaló que no pide permiso ni para ir ni para venir, ni para representar a los canarios en el Congreso.
Le dijo a Rivero que no tiene derecho a pedir a nadie ninguna prueba de compromiso con Canarias cuando precisamente él, que perdió las elecciones, “se amarró al PP” porque “quería ser presidente del Gobierno por encima de todo”.
Este gobierno “se acaba de estrellar en las urnas” entre otras cosas porque los canarios saben que “ni una sola mejora en la vida cotidiana de los canarios lleva la firma del Gobierno de Canarias en los últimos quince años”.
El líder socialista se refirió a la situación de la sanidad, en donde hay 60.000 personas en lista de espera, y cuya gestión se orienta deliberadamente a deteriorar el servicio público en beneficio de la sanidad privada.
Responsabilizó al Gobierno de Canarias de promover una sensación de inseguridad ciudadana basada en el amarillismo para justificar su proyecto de crear una policía autonómica, pero advirtió de que “esa enloquecida estrategia” perjudica al Archipiélago.
También se refirió a la “salmodia victimista” que practica el Gobierno con la inmigración, apelando a “bajos instintos rayanos en la xenofobia”, algo que consideró inmoral, al igual que la utilización de los menores inmigrantes para atacar al Ejecutivo Central.
“Los menores son competencia de la comunidad autónoma, y les molesta esa competencia porque no son negocio ni votan, y por eso se los quieren quitar de encima”, denunció.
Este asunto retrata “la indecencia del gobierno”, que intenta presentar a los menores inmigrantes “como una carga insoportable”, cuando en realidad les cuesta 30 euros al día por niño.
López Aguilar insistió en que el Gobierno autonómico actual es “el más incompetente y desprestigiado” de la historia canaria, algo de lo que son conscientes los empresarios y emprendedores, que saben que no hay seguridad jurídica porque “los concursos están fabricados a la medida, los hace un sastre”.
“Se echa de menos un gobierno que pueda ser tomado en serio y que se pueda respetar, que se tome en serio la reforma del Estatuto e incluya una reforma electoral” en el texto de forma ineludible.
Advirtió respecto a la reforma del Estatuto que “muchos canarios temen ver nuevas competencias en manos de un gobierno tan incompetente”.
En cuanto al desempleo, señaló que ni los planes integrales de los últimos años financiados por el Gobierno central ni los recursos de la Unión Europea han llevado a una reducción del desempleo debido a “la administración clientelar del Servicio Canario de Empleo” y a los “pufos de los que no podemos sentirnos orgullosos”.
Un problema de gestión: En su primera intervención Juan Fernando López Aguilar, afirmó este jueves que el Gobierno de Canarias no tiene un problema de falta de recursos, sino de mala gestión, y afirmó que la única apuesta estratégica de su presidente, Paulino Rivero, era que el PP ganara las elecciones generales, pero “ha fracasado”.
El líder socialista subrayó que los ciudadanos se han pronunciado ya dos veces “contra este pacto” de CC y PP, al votar mayoritariamente a los socialistas en las elecciones autonómicas y generales.
Paulino Rivero “se presentó a las elecciones del 27 de mayo y las perdió, por eso apostó por que el PP ganara en las elecciones generales, pero también perdió”, dijo López Aguilar.
Reivindicó que ante este estado de cosas “hay una agenda alternativa” y que “la única fuerza política que puede y quiere cambiar las cosas en Canarias es el Partido Socialista”, como han dicho los ciudadanos en las urnas.
“Este no es un gobierno nuevo” con ocho meses de gestión, sino que tiene quince años con el mismo pacto y que desoye “el mensaje de cambio de los ciudadanos”.
Acusó a Paulino Rivero de haberse puesto desde las elecciones autonómicas “bajo el brazo protector de Mariano Rajoy”, pero “los ciudadanos han vuelto a pronunciarse y han revalidado la confianza en el PSOE”.
Un auténtico “recital de fracasos, mentiras y monsergas”
Resumió la actuación del Gobierno de Canarias en estos ocho meses como “antisocial, mediocre, incapaz, corta de miras”, un auténtico “recital de fracasos, mentiras y monsergas”.
La falta de solución ante las desigualdades sociales, la potenciación de la sanidad privada frente a la pública, el abandono de la educación, el “desprecio” a los dependientes al negarse a aplicar la Ley de Dependencia o la falta de medidas efectivas frente a la desaceleración económica fueron algunos de sus reproches.
La confrontación permanente con el Gobierno de España acusándole de maltratar al Archipiélago ha sido otra de las características del Ejecutivo de Paulino Rivero, algo que perjudica a Canarias y que no se creen los ciudadanos al dar de nuevo su voto mayoritario a Rodríguez Zapatero, indicó.
López Aguilar responsabilizó al Gobierno canario de anunciar “medidas inconsistentes” y “monsergas” como el plan de empleo para los canarios o ayudas para los hipotecados, promesas que se traducen en “muchos planes que nunca llegan a la realidad”.
“Hay mucha autocomplacencia y ningún contacto con la realidad”, porque en estos ocho meses “nadie puede creerse que ha mejorado la vida de la gente o que se ha dado vivienda a 20.000 personas”, dijo López Aguilar.
Acusó al Ejecutivo regional de eludir sus responsabilidades y buscar chivos expiatorios, ya sean los inmigrantes, a los que se presenta como “enemigos”, el “falso alegato sobre la superpoblación” o el maltrato de ZP.
También “se inventan supuestas deudas de Madrid sacadas con la cuenta de la vieja” mientras aplican “políticas profundamente antisociales” pese a los “ingentes recursos económicos” con los que cuenta Canarias.
“Canarias no es una comunidad pobre, sino que la riqueza está mal repartida, no hay políticas redistibutivas. No hay déficit de recursos, hay déficit de buen gobierno”, sostuvo.
El Gobierno canario ha puesto en marcha “una supuesta estrategia de empleo” que ha sido “desacreditada por todos los analistas” y un plan de reactivación económica “con catorce medidas deslavazadas, sin ninguna novedad y con rebajas fiscales que no inciden sobre la economía”.
López Aguilar se refirió también a la situación de la sanidad canaria, con una mala gestión basada en “una transferencia continuada de recursos hacia la sanidad privada”.
La política sanitaria consiste en dejar deteriorarse la sanidad pública y hacer “derivaciones selectivas” de intervenciones hacia la sanidad privada, denunció.
“Dicen que han reducido las listas de espera y no aportan ningún dato, pero la gente que sabe que hay 60.000 personas en lista de espera”, afirmó López Aguilar.
También acusó al Gobierno de Canarias de despreciar el sistema educativo público, de no tener ningún plan ante el fracaso escolar, de desatender a las universidades y de mantener abierto un conflicto con los profesores no universitarios, a los que se ofende continuamente.
En política social, el hecho de que en seis meses sólo se hayan puesto en marcha seis expedientes de ayudas de inserción social muestra “un desprecio profundo” para los que están bajo el umbral de la pobreza.
El mismo desprecio atribuyó al Gobierno respecto a los grandes dependientes, que ya tendrían que estar recibiendo las ayudas de la Ley de Dependencia como ocurre en otras comunidades autónomas.
El retraso en la implantación de las energías renovables y de protección del medio ambiente y los intentos de derogar la ley de directrices fueron otros asuntos abordados por López Aguilar, quien también denunció que en lugar de más gasto social se pretende crear un cuerpo de 300 policías autonómicos para “abrir nuevas vías de confrontación” con el Gobierno español.
“Cuanto más necesidades sociales hay, menos recursos se destina para ello y más ingente es la retórica de que este es el gobierno de la gente”, consideró el líder socialista, que acusó al Ejecutivo de ser el más caro e inflado de la historia de Canarias en cuanto a reparto de cargos, a la vez que el peor valorado.
Contrapuso las prioridades gubernamentales, que se han concentrado en la policía autonómica y en el reparto de las emisoras de televisión digital terrestre a sus afines, con la actuación del grupo socialista en estos meses, que ha presentado cinco proposiciones de ley sobre sostenibilidad, igualdad, cooperación internacional, sanidad y calidad democrática.
Respecto a la reforma del Estatuto de Autonomía, López aseguró que se toma en serio ese asunto, mientras el Gobierno canario ha gastado 400.000 euros “en decir a los canarios que el Estatuto es bochinche, boliche y sancocho”.

Juan F. López Aguilar (Canarias7)
“El odio”, por José A. Alemán
La mala conciencia se la crean a uno los hábitos. El mío de toda la vida de cascarme los debates televisados hizo que el jueves me levantara inquieto por no haber visto la intervención pauliana en el Parlamento. Así que, nada más levantarme, me puse delante de los periódicos; en ayunas, contrariando las recomendaciones médicas para no alterar mi tránsito intestinal, que es muy impresionable. Ya tranquilo al comprobar que la sesión primera del debate discurrió según lo previsto, desayuné masticando bien y me planté a ver la segunda parte.
Me sorprendió, es un decir, la intensidad del odio a Juan Fernando López Aguilar del pacto ATIcc-PP. Un sentimiento que el líder psocialista se ha ganado a pulso por el empeño de espetarle al Gobierno y sus entenados la verdad. Aunque molesta al pacto no tanto que se atreva como que lo haga sin eufemismos, tras superar su adicción a los palabros hipercultos, lo que permite entenderlo mejor; para alivio de la traductora en signos, a la que se le enredaron las sortijas sólo cuando aludió Aguilar al “solipsismo”, que viene, como todo el mundo sabe, de solus ipse.
No entraré en detalles para no decir palabrotas. Sin embargo, me llamó la atención la esquizofrenia gubernamental. Porque ya no sé si prefieren que Aguilar se vaya o se quede. Antes y después de las elecciones autonómicas clamaban para que se fuera y ahora, cuando por fin se marcha (sólo del Parlamento, aviso), se lo reprochan y llegó Paulino a llamarlo “traidor” por ello.
No entraré en detalles, además, porque, tal y como temía, fue una nueva muestra de la perversa degradación de la vida política canaria. El guión, el de siempre: horas de vapuleo a Aguilar, personal más que político, con la acumulación de los tiempos del presidente y de los dos portavoces cómplices, sin que el psocialista pudiera replicar adecuadamente en el tiempo que le correspondía. Y el mismo remate abusivo: el “desafío” de Paulino para que subiera a la tribuna, a responder a las preguntas que le iba formulando durante su intervención; a sabiendas que sólo le quedaba ya una última intervención de tres minutos.
Vi muy engallado a Paulino. La explicación en el digital de El Día de ayer mismo. Aparecía el careto presidencial con un pie de foto que decía “Presentación del sujetador que aumenta dos tallas el pecho”. Pensé que se trataba de un error, pero es evidente que lo llevaba puesto por la forma en que sacó eso, pecho, al desafiarlo.

Paulino Rivero (Canarias7)